Alonso se queda sin jefe: el "piñagate" de Nelsinho hace renunciar a Briatore
El campeonato de Fórmula 1 de este año no esta siendo especialmente emocionante con –prácticamente– sólo dos pilotos en la lucha por el título; pero, para compensar genera noticias fuera de las pistas, y ya son muchos los culebrones que se han sucedido en esta temporada. El último de ellos ha costado el puesto al –hasta hace días– jefe de la escudería Renault Flavio Briatore, y a Pat Symonds, director de ingeniería del equipo.
El escándalo del “piñagate” (o crashgate) se desató cuando el ex piloto de Renault Nelson Piquet (hijo) declaró que su supuesto accidente en el GP de Singapur del año pasado fue en realidad una acción premeditada, alentada desde el equipo en una maniobra para favorecer a Fernando Alonso, quien finalmente ganó la carrera. El video del post está tomado de la TV brasilera, y en él se observa claramente como el piloto ensaya el “accidente” en la vuelta de calentamiento, de lo que se deduce que estaba todo planeado desde antes del comienzo de la carrera.

Más allá de la
Durante muchas semanas nos hemos llegado incluso a cansar del discurso de Renault y de buena parte de los especialistas en Fórmula1. Las cosas pintaban bien, muy bien, y 

Alonso ya ha comenzado a hacerse a su nuevo coche. El asturiano se ha subido este miércoles al R29 en Portimao, en el Alagarve portugués, y, si bien no le ha dejado tirado como le sucedió al bueno (de momento) de Piquet, sí que no ha podido mejorar los registros de Hamilton, que se lleva el primer punto en esa particular guerra que muchos seguimos teniendo abierta en el que también ha sido su primer día sobre el nuevo McLaren.
Ya conocemos cómo será el monoplaza con el que Fernando Alonso tratará de devolvernos la ilusión durante la temporada que comenzará en unos meses. El Algarve portugués acogió la 
No ha sido por intentos. Eso que conste. Todos los medios de comunicación, blogs deportivos y páginas web de fans se han volcado en una campaña (esta sí que ha sido campaña y no la del balón de oro) para que Ferrari diera su brazo a torcer. 
