Ramón Calderón es un cobarde
Pues al final resulta que Ramón Calderón es un cobarde y tiene algo que ocultar. No lo digo yo, lo ha dicho él. Se le llenó la boca al entonces todavía presidente del Real Madrid intentando calmar a las masas que tras lo desvelado por el diario Marca (extraordinario trabajo, por cierto) se encontraba acorralado. Dijo entonces que lo más fácil sería dimitira pero apuntilló que el no lo hacía porque no era ni una cosa, ni la otra. Algo parece que ha cambiado.
La dimisión ha llegado este viernes después de un episodio que, como muy bien ha comentado mi compañero Jaime Ramos, bien lo hubiera firmado el mismísimo Woody Allen. Han sido demasiados meses de escándalos, de mentiras, de descalificaciones hacia los que ponían en duda su gestión…. Ha sido uno de los espectáculos más surrealistas que ha vivido el fútbol madrileño.

El Real Madrid lleva dos semanas inmerso en un profundo trabajo de desgaste contra los árbitros. Es la escenificación perfecta de un drama (comedia para otros) de la siempre recurrente ‘persecución’ arbitral. Es su particular aporte al cine de serie B.
Muchos atléticos aún se retuercen cuando vuelven a ver, probablemente en un descuido gracias a Google, aquella 




