Los Lakers y la Misión Posible de conquistar el Garden

El mazazo que recibieron los Lakers en el segundo partido en el Staples pareció definitivo. Sólo se trataba del 3-1, pero obligaba a los de Los Angeles a ganar todos los partidos que quedaban de la serie, entre ellos los dos últimos en el temible Garden, donde la historia parece estar ya esperando un nuevo anillo de los verdes, quien sabe si esta misma madrugada, o quizás, y para el bien del espectáculo, en un séptimo partido que rebentaría las audiencias de las últimas finales de la NBA.
De momento, Gasol, Bryant y cia superaron el primero de los tres match ball a los que se enfrentan, el más sencillo que quedaba, todo sea dicho. Ahora toca ir a luchar a Boston. Sinceramente, después de que tuvieran que cancelar uno de los entrenos del equipo angelino por depresión generalizada, pensé que era imposible remontar la final. Pero es que Phil Jackson escribió de su puño y letra “Canastas sagradas”. ¿Por qué no pensar que puede levantar a este equipo?


Con unos últimos años en los que la final de la NBA había alcanzado niveles mínimos en cuanto al interés del espectador, lo que nos ha caído del cielo es un verdadero regalo. Hay quien opina que es un regalo… del señor Stern, que dispuesto a que el espectáculo no se le viniese abajo decidió ponerse manos a la obra, y habría ayudado “en todo lo posible” para que la final mítica volviese a producirse. Suponemos que la perspectiva de ver una final Detroit San Antonio le habría puesto los pelos de punta.





