Comienza la operación salida: Cannavaro y Mijatovic fuera
La limpia que la afición del Real Madrid lleva exigiendo bastantes jornadas ya ha comenzado. No ha hecho falta ni esperar a las elecciones del 14 de junio en las que todos dan por vencedor a Florentino Pérez para que los primeros lastres del club abandonen precipitadamente sus instalaciones. Prefiero marcharme yo a que me despidan, han debido pensar Fabio Cannavaro y Pedja Mijatovic.
Después de la primera gran metedura de pata de Florentino Pérez, y sabedores de que su continuidad en el club blanco era una misión imposible, el central italiano y el director deportivo han anunciado su adiós. El del primero ya había sido anticipado desde hace muchas semanas: su destino es el Juventus de Turín. Un adiós esperado que permitirá rejuvenecer la defensa blanca y quitarse de encima a un jugador que ha rendido muy por debajo de lo esperado.
Dice el Madrid, como el chiquillo al que le han descubierto haciendo una trastada y se limita a culpar a su compañero de fechorías, que ya sabía que sólo uno de sus dos últimos fichajes, Huntelaar y Lass, podría disputar partidos de la Liga de Campeones. Lo dice ahora, después de que le hayan sacado los colores al desconocer, presuntamente, que sólo un futbolista que haya jugado partidos de la Copa de la UEFA puede, tras el parón invernal, dar el salto a la Champions.
El Real Madrid lleva dos semanas inmerso en un profundo trabajo de desgaste contra los árbitros. Es la escenificación perfecta de un drama (comedia para otros) de la siempre recurrente ‘persecución’ arbitral. Es su particular aporte al cine de serie B.
