Juan Antonio Flecha ejerce de elefante en la cacharrería de Roubaix

El más amargo de los sabores se nos queda después de ver el mayor espectáculo ciclista del año, la París-Roubaix. Sí, hubo caídas, espectáculo y emoción, pero la espina de Juan Antonio Flecha se nos clavó un poco más.
Es la historia de un ciclista que tiene el adoquín en las piernas, pero que no termina de rematar. Y por otro lado, aquel que ya es la historia, y que amenaza con mantener su reinado durante muchos años: Tom Boonen.




