Falcão, calidad y mala educación
Siempre ha habido clases en esto del deporte. Se puede ser el mejor del mundo, como probablemente lo sea el brasileño Falcão, pero ser el vivo ejemplo de la antideportividad. Quizá su impotencia durante los dos últimos mundiales, su incapacidad para vencer a España y su constante papel de segundón no le han sentado nada bien al jugador carioca. Tanto resentimiento guardaba que al final del partido estalló.
Nunca es bueno hablar con la cabeza caliente, pero lo raro es que después de haber ganado un Mundial te sigas acordando de tu enemigo. Eso significa que la herida recibida (deportivamente hablando, claro) sigue escociendo. Y es que Brasil será la campeona del mundo, pero no es el mejor equipo del mundo. Lo sabe Falcão y eso le duele.

Italia se subirá al podio del Mundial de Fútbol Sala de Brasil. Ahora sólo hace falta saber si estará junto a España o flanqueará con los de José Venancio a Brasil (esperemos que no). El conjunto transalpino, tras el
Era de esperar. En Italia están enfadados, muy enfadados, por 
Hace unas semanas
España ya espera a Italia en semifinales. Lo hace desde la tranquilidad que le aporta el haber sido el mejor equipo de la segunda fase. Ha superado todos los registros, incluso los de Brasil. Tres partidos, tres victorias, once goles a favor y cuatro en contra son los avales con los que buscará un nuevo puesto de finalista.
Italia, en su versión más pura, logró colarse en las semifinales del Mundial de Fútbol Sala de Brasil cuando nadie lo esperaba. No merecieron tanto castigo los iraníes, que acabaron con lágrimas en los ojos después de que la azzurra empatase en el último minuto un partido que tuvieron perdido durante mucho tiempo. 
Pasito a pasito, España va alcanzado las metas que se había marcado antes de viajar hasta Brasil para defender el título Mundial logrado cuatro años antes en China Taipei. El último (que a su vez es el penúltimo de la lista) ha sido clasificarse por la vía rápida para disputar las semifinales y como primeros de grupo.
