Dejen que Phelps se divierta
Michael Phelps será siempre la imagen de los Juegos Olímpicos de Pekín. La hazaña del nadador estadounidense (ocho medallas de oro) está muy lejos para cualquier deportista contemporáneo. De hecho, a ‘la bala de Baltimore’ se le ha considerado extraterrestre por sus logros deportivos. Sin embargo, Phelps ha descubierto la buena vida y, sí, es humano como los demás.
Desde que abandonó Pekín, el nadador ha protagonizado muchos titulares y no precisamente por sus habilidades deportivas. Disney y Playboy son algunos de sus ultimos entretenimientos.
¿Maneja ya su grabador de dvd? Pues bien, sólo le quedan tres oportunidades para disfrutar del ‘rey de oros’ de los Juegos de Pekín: a Michael Phelps le restan tres finales para conseguir sus ocho preseas.
En la década de los noventa se pusieron de moda los duetos con añejas estrellas de la canción. Frank Sinatra lo bordó con Bono y Tom Jones rejuveneció gracias a una pléyade de artistas jóvenes sin prejuicios. Incluso en el paroxismo de la industria musical se pudo ver en directo a Nat King Cole, fallecido por aquel entonces, cantando con su hija. 
