Phelps vuelve a planear sobre el agua

Michael Phelps se a vuelto a superar. Y qué mejor escenario que los Mundiales de natación de Roma para recordarnos que el americano es el mejor de las piscinas. En la final de ayer de los 100 metros mariposa, Phelps pulverizó la plusmarca conseguida un día antes por Milorad Cavic (50.01) para colgarse su cuatro oro de la cita. El estratosférico récord del mundo de la prueba se sitúa ahora en 49 segundos y 82 centésimas.
En los tiempos que corren, la natación está sometida a la rigurosa observación de los trajes de baño con los que los nadadores se sumergen en la piscina. “Que Phelps no se queje, si quiere un Jacked ahí los tiene”, señalaba Rafa Muñoz. “Si Phelps quiere un Jacked, yo mismo le pago uno”, añadía Cavic. Phelps rechazó ambas ofertas y batió a sus dos rivales con un Speedo, el único bañador de los que partipan que nos es 100% poliuretano.




Michael Phelps será siempre la imagen de los Juegos Olímpicos de Pekín. La hazaña del nadador estadounidense (ocho medallas de oro) está muy lejos para cualquier deportista contemporáneo. De hecho, a ‘la bala de Baltimore’ se le ha considerado extraterrestre por sus logros deportivos. Sin embargo, Phelps ha descubierto la buena vida y, sí, es humano como los demás.
El próximo miércoles se conocerá el galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes. La cita de este año va estar marcada por los Juegos Olímpicos de Pekín a tenor de los candidatos filtrados hoy por la Fundación. Michael Phelps, Rafa Nadal y Usain Bolt son los nombres que suenan con más fuerza para suceder a Michael Schumacher, premiado en 2007.
