Fernando Alonso comenza a lo grande su etapa en Ferrari
Fernando no puede pedir más: Victoria, liderazgo y Vuelta rápida (la 45ta: 1m. 58s. 287/milésimas). Sin duda, el debut deseado y esperado. “A toro pasado” cuesta mucho entender cómo Ferrari dejó pasar tantos años y oportunidades para hacerse con los servicios del asturiano. Pero vamos a poner los pies sobre la tierra: esto acaba de comenzar y queda mucho campeonato por delante, curiosa frase, tal vez la misma que hubiésemos utilizado si las cosas iban mal.
A fin de cuentas no todo ha sido “color de rosa”. Pese al buen final, Sebastian Vettel ha avisado. El alemán de Red Bull logró ayer la pole position, y hoy ha liderado en buena parte de la carrera, hasta que un problema en su coche le ha obligado a bajar de ritmo. ¿Un toque de suerte?... tal vez la tal mentada “suerte del campeón”. Lo concreto es que allí estaban Alonso y Massa listos para aprovechar la situación y lograr el primer doblete de Ferrari en Barhéin.



La cuenta atrás para el inicio de la temporada de la Fórmula 1 ha comenzado. Apenas quedan 22 días para que los motores comiencen a rugir en las primeras pruebas oficiales de la temporada en Australia y parece que más de uno quiere olvidar viejas rencillas.
Lo bueno que tiene ser el magnate de cualquier empresa, por grande o pequeña que sea, es que puedes decir cualquier cosa sin temor a las críticas. Al menos sin temor a las represalias ya que críticas siempre habrá.
¿Qué esperaba el padre de Hamilton de las aficiones española y brasileña? ¿Confiaba en que Felipe Massa y sus fans apoyaran a su hijo? ¿Esperaba que Alonso y los suyos le hicieran pasillo después de haberle maltratado en McLaren? Pues parece que sí. Eso o ‘papa Hamilton’ aún no se ha enterado de que va la película.
No es resentimiento, es opinión. Lewis Hamilton es un campeón vulgar. Probablemente el más vulgar de los últimos años de la Fórmula 1. Tan vulgar, probablemente, como lo hubiera sido Massa si Glock hubiera aguantado 200 metros más.

