El Madrid se encomienda a Robben... y a Casillas
Algo ha cambiado en el Madrid con la llegada de Juande Ramos. Era de esperar una nueva versión de los blancos si bien quizá no tan rápidamente. Más allá del maquillaje propio que un nuevo técnico le da a su equipo, algo que se suele ver durante los primeros partidos, Juande parece que les ha puesto en vereda.
Con los mismos mimbres que Schuster (Lass y Huntelaar nunca serán grandes estrellas y si buenos obreros) el Madrid es ahora algo más compacto. Sabe a qué juega, qué tiene que hacer y cómo tiene que afrontar al rival. Adelantar el esquema unos metros ha sido mano de santo.

En apenas 48 horas, desde que Pedja Mijatovic le invitó a tomar un café, la vida de Juande Ramos ha dado un giro extraordinario. Del paro ha pasado al banquillo del Real Madrid y, desde él, ha visto uno de los partidos más cómodos para los blancos de la presente temporada.
En el fútbol, como en la vida, llega un momento en el que hay que decir basta, plantarse y asumir las consecuencias de los actos realizados. Si la bola de nieve sigue rodando acabará por engullir todo lo que esté a su alcance. Y si es el Real Madrid, esa avalancha tampoco tendrá compasión.
No corren buenos tiempos para Luis Aragonés y Juande Ramos. Llegaron como grandes estrellas y están a punto de acabar estrellados. Todo sus avales están comenzando a perder solidez y ambos, cual funambulista torpe, están a punto de perder el equilibrio tras soltar su pértiga. El problema es que no hay red.
Dicen que hay sonrisas cómplices cerca del Sánchez Pizjuán. Cuando en Sevilla se ve la Premier League en la tele alguien guiña un ojo: en la clasificación el Tottenham aparece el último en la tabla. Sí, el equipo de Juande Ramos, ex entrenador sevillista, primero héroe y después villano, no acaba de arrancar en la Liga inglesa. En cuatro jornadas tan sólo ha sumado un punto. ¿Qué le pasa al entrenador de Pedro Muñoz?
Como mano de santo le ha ido Juande Ramos al Tottenham. Y es que
La Supercopa de España fue el último título que besó el ténico Juande Ramos antes de embarcarse con rumbo directo a la cuna del fútbol. Después de cosechar dos Copas de la UEFA, una Supercopa de Europa, una Copa del Rey y una Supercopa de España en su amado Sevilla, le llegó la hora de hacer las maletas y aceptar una oferta irrechazable.

