El final esperado: Jenson Button Campeón del mundo de Fórmula 1

Al igual que el año pasado, el Gran Premio de Brasil ha sido decisivo a la hora de definir el campeón de la temporada, y como ocurriera con Hamilton en 2008, el campeón se ha consagrado consiguiendo el quinto puesto. Seguramente ha sido el podio más “descafeinado” del mundial, y no porque Webber, Kubica o Hamilton hicieran una mala carrera, sino porque el centro de atención estaba en el Paddock: las cámaras repartían imágenes del nuevo campeón intercaladas con los ganadores de turno, los tres del podio habían ganado esta batalla, pero Button había ganado la guerra.
Sin duda, el título del británico se forjó en un excelente comienzo de año, en el que acumuló un buen colchón de puntos; una buena siembra que este fin de semana ha cosechado. Si hasta el resurgir de Hamilton en los últimos Grandes Premios le ha venido como anillo al dedo a su compatriota: cualquier resultado le ha sido favorable mientras no se tratara de una victoria de Vettel o Barrichello, los únicos que pudieron ser una alternativa seria –en algún momento del campeonato al menos– al nuevo campeón.


