La leyenda del Barcelona amenaza con ser... !galáctica¡
La cuenta atrás para que el Barcelona alcance su particular cuadratura del círculo ha comenzado. Y ha comenzado como debe: con Guardiola hablando de las dificultades que presentará el Atlante mexicano. Vale que es el discurso que tiene que defender el técnico catalán, pero todo lo que no sea clasificarse para la final (incluso ganarla) será un rotundo fracaso. Más que cualquier otro.
¿Cuándo un equipo volverá a tener a su alcance la posibilidad de ganar todos los títulos de una temporada? Probablemente dentro de mucho. Quizá nunca, quién sabe. Lo cierto es que el equipo de Guardiola ya se ha convertido en el mejor equipo de la historia. Nadie ha sido capaz de lograr semejante hazaña y ha llegado la hora de elevar el listón unos centímetros más.
Probablemente, si un día Manuel Pellegrini, entrenador del Real Madrid, y Pep Guardiola, técnico del Barcelona, quedaran una tarde a tomar un café para hablar de fútbol, el dueño del bar les acabaría echando después de haber recogido y limpiado todo el local. Su carácter, su sosiego y su forma de entender el fútbol se parece mucho más y tiene más puntos en común de lo que el juego de unos y otros expresa. Podríamos enmarcarlos en esa categoría de la que muchos hablan como la de los filósofos del fútbol, pero los dos estarían muy alejados de la pedantería del verbo de Jorge Valdano o las frases lapidarias de Juan Manuel Lillo.
El Fútbol Club Barcelona es el gran rival a batir. El actual campeón de la Liga, la Copa del Rey y de la Champions, ha comenzado el curso sumando un título, la Supercopa de España, y este viernes tratará de hacer lo propio con la de Europa. Poco, por no decir nada, ha cambiado este Barcelona que sigue jugando a lo mismo y que sigue despertando la ilusión entre una afición que continúa boquiabierta con la exhibición del curso anterior.
En menos de doce horas Can Barça ha respirado. Después de lo que muchos entienden que ha sido la gran pifia de Guardiola, la flor en el culo, aquella que siempre acompañaba a
La tarde de fiesta que estaba prevista este domingo en el Camp Nou se transformó en una noche de terror. No por no cosechar el título de Liga (los culés incluso aumentaron su renta con el Real Madrid a ocho puntos) , que tarde o temprano caerá del lado azulgrana, sino sobre todo por la 
¿Cuál es la tecla que ha tocado Guardiola y que Rijkaard no encontró? Está por descubrir, pero lo cierto es que la ha tocado con la fuerza necesaria para, prácticamente con los mismos mimbres (y sin Ronaldinho) la cesta sea mucho más bonita, más elegante y, sobre todo, mucho más eficaz. 

