Fernando Alonso comenza a lo grande su etapa en Ferrari
Fernando no puede pedir más: Victoria, liderazgo y Vuelta rápida (la 45ta: 1m. 58s. 287/milésimas). Sin duda, el debut deseado y esperado. “A toro pasado” cuesta mucho entender cómo Ferrari dejó pasar tantos años y oportunidades para hacerse con los servicios del asturiano. Pero vamos a poner los pies sobre la tierra: esto acaba de comenzar y queda mucho campeonato por delante, curiosa frase, tal vez la misma que hubiésemos utilizado si las cosas iban mal.
A fin de cuentas no todo ha sido “color de rosa”. Pese al buen final, Sebastian Vettel ha avisado. El alemán de Red Bull logró ayer la pole position, y hoy ha liderado en buena parte de la carrera, hasta que un problema en su coche le ha obligado a bajar de ritmo. ¿Un toque de suerte?... tal vez la tal mentada “suerte del campeón”. Lo concreto es que allí estaban Alonso y Massa listos para aprovechar la situación y lograr el primer doblete de Ferrari en Barhéin.




¿Ha llegado ya la hora de Ferrari? Parece que a la enésima va la vencida y después de que La Gazzetta dello Sport lo anunciara este fin de semana, este lunes todos nos hemos levantado con algún Fernando Alonso de más en las portadas de nuestros diarios deportivos. 
No es resentimiento, es opinión. Lewis Hamilton es un campeón vulgar. Probablemente el más vulgar de los últimos años de la Fórmula 1. Tan vulgar, probablemente, como lo hubiera sido Massa si Glock hubiera aguantado 200 metros más.


