2008: el año en que España espantó a todos sus fantasmas
2008 fue el año en el que la selección española de fútbol rompió con su pasado. Habrá, de hecho ya hay, un antes y un después de aquel gol de Torres. Su tanto frente a Alemania en la final de la Eurocopa sirvió para que todos nos quitáramos de encima una pesada mochila cargada, a partes iguales, de victimismo e inferioridad. Aquel gol de Fernando Torres llevó a la gloria a España y ratificó un slogan que nos acompañó desde que arrancara la cita de Austria y Suiza: podemos. Vaya que si pudimos.
Fue también el punto y final de Luis Aragonés al frente de la selección. Como todos los que le han precedido en el cargo (y como les sucederá a los que le sigan, empezando por Del Bosque) recibió golpes por todos los lados. La lluvia de improperios, acusaciones y denuncias de todo tipo le pusieron en más de una ocasión en la cuerda floja. Su carácter hosco y su no siempre fácil relación con los medios se convirtieron, a la postre, en su mejor aliado. No hizo amigos, pero fue el perfecto escudo protector del grupo de futbolistas especiales que hicieron magia con el balón en los pies y que enamoraron a toda Europa.






Anoche pudimos ver uno de los mejores partidos de la Eurocopa, el estadio St. Jakob Park fue testigo de 120 minutos de fútbol ofensivo y de calidad. Todas las apuestas daban ganadora a Holanda, pero la Rusia de Guus Hiddink demostró como se juega al fútbol de verdad, impresionante, hay que rendirse ante el próximo rival de España en semifinales (que nadie dude que estaremos ahí).


