España termina el año en lo más alto

Ver para creen. Frótense los ojos todo lo que quieran, pero no están soñando. Es del todo cierto; una realidad como un templo. La selección española de fútbol, aquella de la maldición de los cuartos, la de tantas y tantas aventuras sin un buen final, se ha coronado como el mejor equipo del año. Así de simple.
La Eurocopa cosechada el pasado verano en Austria y Suiza, además de la impecable racha triunfal (España lleva sin perder desde el mes de noviembre de 2006, cuando cayó ante Rumanía en Cádiz en un encuentro amistoso), avalan una trayectoria que ni los más optimistas pronosticaban meses atrás.



