El ciclismo continúa desangrándose
Es triste que cada vez que el ciclismo adquiere trascendencia en los medios de comunicación sea por un caso de dopaje. Los tramposos, aunque pocos, parecen ser legión ya que, finalizadas las tres grandes, son ellos, son sus trampas las que acaparan los titulares.
El último caso ha sido el del austriaco Bernard Kohl (Gerolsteiner). No por esperado, su nombre estaba en la lista negra de las autoridades galas por los extraños resultados de sus análisis, es menos doloroso para un deporte que se ve incapaz de frenar la hemorragia.





