Calderón, cuánto te echamos de menos

Algo va mal en Toronto. No sólo porque Detroit les humillara en el último partido (95-76), que también. Los Raptors suman un cúmulo de tropiezos, un sinfín de sinsabores que les han llevado a la desesperación. La mala racha, el pobre bagaje en cuanto a los resultados se refiere y sobre todo, la impotencia que muestra el grupo, son símptomas de lo más preocupantes.
¿Y eso por qué? De razones puede haber muchas. En una temporada tan larga, con 82 partidos por delante, no siempre es fácil aguantar un buen ritmo de competición. Incluso los Celtics, que llegaron a cuajar un récord en cuanto a balance de victorias y derrotas se refiere, pasaron por un bache.
Basta con mirar la plantilla de los Raptors para, todavía más, no entender lo que pasa. Llegó Jermaine O’Neal para reforzar a un equipo en el que nombres como Bargnani, Bosh, Moon o Kapono, sin ser grandes superestrellas, merecen todo un respecto. Pero les falta algo; una pieza esencial. Y es que desde que Calderón no está...



Era el resultado previsible de la noche de juego, pero desde luego no el que sus aficionados esperaban a principio de temporada y desde luego no el que sus técnicos preveían cuando en el periodo de traspasos se decidieron a hacer movimientos arriesgados. En la urgencia de la búsqueda del título los dos equipos han perdido parte de su futuro a medio plazo y la NBA no perdona estos fallos, veremos movimientos en los despachos y en los banquillos.
Los líderes de cada conferencia siguen aprovechando el factor cancha para poner el 2-0 en sus eliminatorias. Los Lakers lo hicieron con un partidazo de Kobe Bryant (49 puntos y 10 asistencias) y un Pau Gasol eficaz (18 puntos, 10 rebotes). Aunque la eliminatoria parezca casi decidida no nos olvidemos que los Denver Nuggets son uno de los mejores equipos como locales de la liga, terceros en la conferencia Oeste con un récord de 33-8, solo por detrás de los Jazz y los Spurs.

