Laporta prolonga el despilfarro culé
La llegada de Zlatan Ibrahimović al Barça ha solucionado un problema, pero todo hace prever que se han generado uno quizá más problemático: el del nivel salarial de las estrellas.
La salida de Samuel Eto’o de la entidad catalana parecía necesaria. Es más, muchos auguraban que su continuidad no sería sino un foco constante de problemas capaces de reventar la tranquilidad de Guardiola y compañía tras un año perfecto. Solucionado un problema por partida doble (Eto’o fuera y un delantero de garantías fichado), ahora las cuestiones económicas parecen hacer mella dentro del vestuario.
Hay partidos que son para enmarcar. Luego están los detalles, los momentos puntuales, las cosas nimias, los hilos con que se teje el partido. Pueden ser mejores o peores, de mayor o menor calidad, más o menos resistentes. Pero si quien traza los nudos es la selección española, la perfección, como si de una experta tejedora se tratara, está asegurada.
El año 2008 ya forma parte de la historia del fútbol español. Es
España ha superado definitivamente todos sus miedos, todos sus complejos. El triunfo en la Eurocopa sigue insuflando en el seno de la selección una sensación de control absoluto de la situación. Ni siquiera los golpes en contra afectan a los de Del Bosque que son capaces de levantarse una y otra vez sin renunciar a nada.
Cuando estrenas galones, todo el mundo espera de ti mucho más de lo que, probablemente, puedas dar. Se crea alrededor un áurea de superhombre, de ser superior capaz de sobreponerse a todos los males, de felicidad, de alegría y de esperanza. Algo así es lo que parece que le está pasando a España, que dilata en exceso sus obligaciones para resolver sus compromisos con cierto retraso. 
Kaká dijo no. Cristiano Ronaldo dijo no. Dos grandes nombres pretendidos por el Real Madrid que le dieron calabazas y que ha dejado a Ramón Calderón con un único fichaje para este curso, el de Rafael Van der Vaart, menos mediático de lo esperado y con una afición ansiosa de dar la bienvenida a un gran nombre. 

