En el corazón del deporte: Juegos Olímpicos Europeos de los jóvenes

Más allá de las complicaciones vitales y responsabilidades adultas que entraña el deporte profesional, todavía quedan resquicios en el planeta donde encontramos el olvidado espíritu intacto. Este es el caso de los Juegos Olímpicos Europeos que se celebraron el pasado julio en la finesa ciudad de Tampere.
Un regalo para los huyen del morbo y del negocio, y un ejemplo paradigmático para los que hace tanto tiempo olvidaron lo que significa en realidad la palabra deporte.

Hoy, último día para hacer entrega de la candidatura oficial a los JJOO a celebrar en 2016, la delegación española, compuesta por Gerardo Corral, y los deportistas Arantxa Sánchez Vicario y Mariano Ruiz han portado la de Madrid que constaba de 80 copias de un cuestionario, más 30 CDs y una carpeta con las garantías de las administraciones que exige el COI, en una entrega ha sido “formal, pero muy cordial”. En el Château de Vidy, sede del COI, la mismísima Jacqueline Barret, responsable del COI para relaciones con las candidatas ha recogido en mano tan preciado material, y bueno, poco más. Permitidme que me tome con poco entusiasmo porque aunque nada me haría más ilusión que disfrutar de un evento así en la capital del Reino de España, le veo pocas posibilidades. Aunque puede sonar la flauta por casualidad.

