El Barcelona mete la pata en Champions
El Barça está en crisis. Bueno, quizá no tanto, pero un empate en Liga ante el Valencia y la derrota ante el Rubin Kazan son buenos argumentos para que muchos se lancen a poner al conjunto culé cerca del abismo. Las exageraciones, siempre venden periódicos y sirven para rellenar más de una página.
Ha dicho Guardiola que la derrota en Champions es un paso atrás. Quizá sea algo más que eso cuando la derrota, además, es en tu campo, te estás jugando el primer puesto del grupo ante un más que irregular Inter de Milán y a buen seguro la semana más complicada del año hará coincidir obligaciones ligueras y obligaciones europeas.
Primero fue el Athletic ante el
Regresar a la Liga de Campeones va a suponer un esfuerzo extra para el Atlético de Madrid. Los rojiblancos confiaban en una fase previa tranquila con un rival asequible, pero la realidad ha sido un poco distinta a las previsiones. Más bien antagónica. Y es que poco a poco
Dicen que el órden de los factores, en determinados casos, no altera el producto. En el caso del Barça sí. El verdadero triplete está formado por Guardiola, Iniesta y Messi. En ese orden. Cualquier alteración, por mínima que fuera, se transformaría el otro producto. Quizá parecido, quizá mejor, quién sabe, pero, a la postre, diferente.
Tarde o temprano tenía que llegar el fin de la racha. Pero puestos a elegir, seguro que hubiera sido mucho mejor en otra ocasión, en otro escenario y ante otro rival. El Real Madrid, que había depositado enormes esperanzas en la Liga de Campeones se encontró con un traspiés inesperado,
Cuando el sorteo de la ronda de octavos de final de la Liga de Campeones deparó un enfrentamiento entre Real Madrid y Liverpool todas las alarmas se encendieron. El conjunto blanco, en el peor momento de la temporada, veía el futuro negro. Muy negro. 
Dice el Madrid, como el chiquillo al que le han descubierto haciendo una trastada y se limita a culpar a su compañero de fechorías, que ya sabía que sólo uno de sus dos últimos fichajes, Huntelaar y Lass, podría disputar partidos de la Liga de Campeones. Lo dice ahora, después de que le hayan sacado los colores al desconocer, presuntamente, que sólo un futbolista que haya jugado partidos de la Copa de la UEFA puede, tras el parón invernal, dar el salto a la Champions.
Tarde o temprano tenía que llegar. Mejor ante el Shakhtar que ante el Real Madrid, será el triste consuelo de los aficionados que, como Guardiola, ya velan armas para el choque de este fin de semana ante un Madrid en pleno proceso de reestructuración. El caso es que el Barça, 20 partidos después, volvió a caer. Probablemente ante el segundo rival más cómodo de la fase de grupos, pero que hizo buena la máxima que asegura que no hay rival pequeño.
El Calderón celebró ayer un partido especial. El 
