Juande Ramos, la perfecta cortina de humo de Ramón Calderón
En el fútbol, como en la vida, llega un momento en el que hay que decir basta, plantarse y asumir las consecuencias de los actos realizados. Si la bola de nieve sigue rodando acabará por engullir todo lo que esté a su alcance. Y si es el Real Madrid, esa avalancha tampoco tendrá compasión.
Había llegado la hora de tomar medidas y Calderón y Mijatovic las han tomado. A lo grande, en busca del golpe de efecto que había reclamado el propio Bernd Schuster. La etapa del alemán en el Real Madrid ha llegado a su punto final. La decisión, no por esperada, es menos sorprendente. En poco más de cuatro horas el ex futbolista se ha convertido en pasado y el presente se llama ahora Juande Ramos.
Bernd Schuster parece haber tirado la toalla. Al menos eso se puede deducir de sus declaraciones tras la derrota ante el Getefe. El alemán, que parece condenado a acabar de forma abrupta su relación con el conjunto blanco, se mostró extremadamente resignado con la derrota del Coliseum y seguro que más de uno no estará contento con sus declaraciones.
Lo que en cualquier otro momento sería una fiesta personal para Bernd Schuster, esta noche será una nueva reválida. Cumple 50 partidos al frente del Real Madrid, pero la cosa no está para fiestas. Pocos hubiéramos podido imaginar esta situación en noviembre, pero el fútbol no se alía con nadie. Ni siquiera con los más grandes. 
No es partido para gastar viejos recuerdos. La visita del Real Madrid a San Petersburgo no transpira el halo de frío de anteriores encuentros en tierras rusas. El Zenit no es uno de esos clubes de Moscú que basan sus esperanzas en el termómetro y el mal estado del campo. No, ni mucho menos. Hay equipo y… el dinero de Gazprom.

