La dolorosa derrota del Athletic

No he podido evitar dejar de extender esta imagen de El Correo, que describe a la perfección lo que le ocurrió en el partido que ayer disputaron el Espanyol y el Athletic.
Afortunadamente, el editor ha decidido que el titular elegido fuera el más moderado, viendo la cantidad de ellos que seguramente tuvieron que barajar para acompañar a tan ilustrativa instantánea, y otros tantos que sin lugar a dudas nos vienen a la cabeza viendo el rostro de dolor y el nacimiento de este.
El gesto de Iraizoz cuando vio que el balón que acababa de picar Leo Messi escorado en el área pequeña fue el gesto de la impotencia de quien se enfrenta a un equipo netamente superior. Si el
Si de algo sirvió el partido de ida de la
Señoras y señores, la temporada 2009/2010 levante en la noche de este domingo el telón. El fútbol regresa y lo hace con el primer título en juego. 180 minutos para que el Athletic o el Barcelona levanten la Supercopa de España, un título considerado menor por los equipos grandes y, en este caso, el aval necesario para que los de San Mamés conviertan la que empieza en una temporada redonda.
El Athletic apela al espíritu de Valencia. El mismo que durante poco más de un cuarto de hora le permitió soñar con alzar la Copa del Rey ante el todopoderoso Barcelona. Aquel cuarto de hora en el que
El ejercicio de entrega y pundonor del Athletic se consumió en poco más de 20 minutos. Ese fue el tiempo que duró el sueño de los lenoes de San Mamés y de buena parte de la grada de Mestalla. El
Si hace unos días argumentaba que
El Real Madrid salió indemne, vencedor y con una sobredosis de moral de San Mamés.
Cuando la grada invadió el campo mientras el colegiado pitaba el final del partido, el sabor del fútbol añejo nos invadió a todos. El Athletic era finalista de la Copa del Rey. Habían pasado 24 años y San Mamés se convirtió en una fiesta de las grandes. Una fiesta espectacular. Una fiesta de Bilbao….
