
¿Quién no se acuerda de Anna Kournikova? Sí, hombre sí, esa rusa que llenaba las pistas por su cara bonita. Y nunca mejor dicho, porque, salvo algún destello de buen juego, la rusa nunca estuvo en la élite de verdad, cerrando su carrera profesional sin títulos importantes, y con más nombre como modelo que como tenista. Y claro, uno se para a mirar la foto de las protagonistas de la final femenina del Open de Australia que se disputará esta misma madrugada, y claro, si además de buenas jugadoras de tenis, están las chicas de buen ver… ¿qué más se puede pedir?
Pues esta preciosa final es la que nos ha regalado el Open de Australia. Supongo que habremos sido muy buenos para que el destino haya hecho coincidir estas dos bellezas en la pista para pelearse por el primer Grand Slam del año. Maria Sharapova, cabeza de serie número 5, se cargó en su camino a la número uno del mundo, Justin Henin, en cuartos de final, y fulminó a la número 3, Jelena Jankovic, en semis, mientras que Ana Ivanovic, cabeza de serie número 4 (aunque el lunes ya será número 2 en el ranking), todavía no se ha cruzado con ninguna jugadora de ranking superior, ni lo hará ya en lo que queda de torneo.