¿Ventaja o esclavitud?
Uno de las claves de la eficacia en el control de dopaje es el efecto sorpresa y la posibilidad de controlar al atleta sin aviso previo durante 365 días.
La AMA (Agencia Mundial Antidopaje) sigue en sus trece en el tema de la lucha contra el dopaje. Lejos de ser constitucionales y de acercarse moralmente a los deportistas como seres humanos que son, señalan con el dedo a todo profesional tachándole de culpable hasta que se demuestre lo contrario. De esta forma se reafirman bajo su normativa internacional para la lucha contra el dopaje en el deporte. Pero, ¿es necesaria una persecución del deportista hasta llegar al punto de irrumpir en su propia intimidad?
Ahora la FIFA y la UEFA se oponen a la obligación de la AMA de que todo deportista debe hacer conocer en todo momento su ubicación, a cada hora del día, donde duerme y con quién. Nos escandalizamos al comprobar la tortura que puede suponer para un futbolista este deber, pero nos olvidamos que otros profesionales como ciclistas o tenistas ya deben acatar esta normativa de forma diaria.

