El lado oscuro de España en Pekín
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, ha pasado una semana movidita con la idea de no contratar extranjeros en origen. La propuesta de importar mano de obra responde fundamentalmente a la carencia de trabajadores en ocupaciones que los españoles no quieren ni ver. Quizá el espíritu ganador también haya que buscarlo fuera de España porque en muchos deportes ni se encuentra ni se busca. El holandés Maurits Hendriks, seleccionador español de hockey hierba, escribió ayer una interesantísima tribuna en diario El País en la que cuestiona el papel de las instituciones y los deportistas patrios en los Juegos Olímpicos de Pekín.
Hendriks es un ganador nato que no se corta a la hora de criticar. Pero lo hace con suma elegancia y con espíritu constructivo. El escrito, en formato de carta dirigida a Jaime Lissavetzky y Alejandro Blanco, describe la autocomplacencia y las nulas aspiraciones de muchos deportistas españoles que sólo fueron a Pekín a hacer turismo.
El COE retira la letra del himno y no la presentará al Congreso debido a la “falta de consenso”. Además como consecuencia lógica se aplaza la gala anual del organismo olímpico, en la que Plácido Domingo iba a cantarla. No es para menos ya que esta letra ha levantado polémica desde que se filtró hace unos días, y como bien dice Alejandro Blanco, presidente del COE, no respetaba las premisas básicas de “unir más que desunir y tener consenso”
