Del Bosque se está fijando, y mucho en el Athletic. Es el premio a una de las canteras más trabajadas de España. Un proyecto tan idealista en su concepción, como poco viable en un mundo, el del fútbol, tan propenso a la tentación del dinero.
Erre que erre, el Athletic insiste, año tras años, en demostrar que no todo son grandes nombres, que no todo es fichar extranjeros, que no todo es inscribir su nombre en la nómina de los más gastadores o ponerlo junto a estrellas rimbombantes.
Fernando Llorente, tras Amorebieta e Iraola, es el tercer jugador rojiblanco que vestirá la roja a las órdenes de Clemente. El jugador riojano, desde que debutara de la mano de Ernesto Valverde en el primer equipo bilbaíno (2005), se ha ido asentando en el bloque y adquiriendo galones.
Se ha repuesto de las pitadas de la Catedral, que no siempre le han entendido, y del ostracismo al que le condenó Clemente. Paso a paso, exponiendo una y otra vez sus cualidades, el riojano ha dado el salto definitivo.
Su llegada a la Selección Española es el justo premio a una temporada especialmente buena en lo personal. Pese a que el Athletic no atraviesa uno de sus mejores momentos, el riojano sigue dándolo todo y sus goles dan aire a un Athletic que vuelve a demostrar que su filosofía, por muy criticada que sea, sigue produciendo estrellas.


Eso de Clemente?!?