
Ni Kimi Raikkonen ni Felipe Massa. Ni el vigente campeón del Mundo ni la eterna promesa son símbolo de una escuderia como Ferrari. Tras la marcha de Michael Schumacher, la firma italiana se ha quedado sin estandarte. La dupla formada por el finlandés y el brasileño crea muchas dudas en el entorno ferrarista, después de que se le diera tanta bola a un F2008 al que parece que no se le está acabando de exprimir.
Después del baño de Hamilton en el GP de Gran Bretaña y el espectáculo náutico de Felipe Massa sobre Silverstone, toma fuerza el rumor de que el brasileño podría tomar la puerta de salida de la escudería del cavallino rampante al final de esta temporada. Su puesto podría ocuparlo un bicampeón del mundo como Fernando Alonso, que sigue demostrando que tiene mucha más calidad en sus manos que lo que le permite demostrar el monoplaza que dirige.
La apuesta de la escudería italiana por el piloto asturiano sería la estategia que devolvería a Ferrari a sus tiempos mozos. La hegemonía de los de Maranello con dos campeones del mundo en sus filas, en el caso que se quedara ice man, se me antoja inapelable. Algo que a su vez, no sé hasta qué punto extirparía todavía más emoción a un Campeonato del Mundo que como el vigente, sin monopolios y con muchas carambolas, está igualadísimo.
Quizás si elaboráramos una encuesta, muchos españoles y seguidores de Fernando Alonso no dudarían en colocar al asturiano en Ferrari, un volante que le aseguraría victorias y la posibilidad de luchar por su tercera corona. Sin embargo, me temo que saldrían a la luz muchos ferraristas que no quieren ver a Alonso vestido de rojo ni en pintura. Lo que sí me parece obvio es que la pareja actual en Ferrari es más estrellada que estrella.
Foto| TheF1.com


Escribir un comentario
Para hacer un comentario tienes que identíficarte: ENTRA