La Vuelta se anima. Y de qué manera. La segunda de las etapas en Pirineos tuvo muchos protagonistas. Los que pasarán a los libros de las estadísticas fueron por un lado Davide Moncoutie, que se llevó la octava etapa, y por otro, Levi Leipheimer, que se hizo con un maillot amarillo que parece no haber encontrado aún a alguien que merezca vestirlo.
Dejando a un lado a los dos ganadores, del día, el espectáculo fue el de la batalla que Alberto Contador, Alejandro Valverde y Carlos Sastre mantuvieron durante los últimos kilómetros en busca de diferencias que puedan comenzar a decidir la ronda española. La tranquilidad presidió buena parte del día. Después de la paliza del sábado, nadie esperaba demasiados alardes. El sufrimiento había sido máximo y el esfuerzo mayúsculo. Así, que, todos los favoritos dejaron sus deberes para el último momento.
La gran conclusión es que la Vuelta 2008 amenaza con convertirse en una de las más entretenidas y disputadas de la historia. Y es que Sastre, Valverde y Contador están en un gran momento y sus momentos de debilidad son tan mínimos, tan escasos, tan fugaces, que ni el ataque más duro puede acabar con ellos.
Es lo que le pasó a Sastre que en el último puerto comenzó a ceder y Contador lanzó un ataque que sólo pudo replicar Valverde. Al final, 39 segundos de diferencia entre estos dos y el del CSC que deja una general apasionante. Levi Leipheimer es líder, Contador está a 21 segundos, Valverde a 49 y Carlos Sastre a 1.27. Poco más de un minuto entre tres artistas del pedal que prometen emociones fuertes.
Foto | Graham Watson


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