El lado oscuro de España en Pekín
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, ha pasado una semana movidita con la idea de no contratar extranjeros en origen. La propuesta de importar mano de obra responde fundamentalmente a la carencia de trabajadores en ocupaciones que los españoles no quieren ni ver. Quizá el espíritu ganador también haya que buscarlo fuera de España porque en muchos deportes ni se encuentra ni se busca. El holandés Maurits Hendriks, seleccionador español de hockey hierba, escribió ayer una interesantísima tribuna en diario El País en la que cuestiona el papel de las instituciones y los deportistas patrios en los Juegos Olímpicos de Pekín.
Hendriks es un ganador nato que no se corta a la hora de criticar. Pero lo hace con suma elegancia y con espíritu constructivo. El escrito, en formato de carta dirigida a Jaime Lissavetzky y Alejandro Blanco, describe la autocomplacencia y las nulas aspiraciones de muchos deportistas españoles que sólo fueron a Pekín a hacer turismo.
Cuando Estados Unidos estornuda, Europa se resfría, dice una frase hecha cuando de economía se trata. Pues algo así ha debido pasar con el tema del dopaje en los pasados Juegos Olímpicos. La verdad es que da pena recuperar la cita olímpica para tratar estos asuntos, pero es lo que hay. En Estados Unidos, al parecer, se han sentido humillados por la soberana paliza que los velocistas jamaicanos propinaron a sus atletas, y les ha faltado el tiempo a los medios para hablar de los
El próximo miércoles se conocerá el galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes. La cita de este año va estar marcada por los Juegos Olímpicos de Pekín a tenor de los candidatos filtrados hoy por la Fundación. Michael Phelps, Rafa Nadal y Usain Bolt son los nombres que suenan con más fuerza para suceder a Michael Schumacher, premiado en 2007.






