Cara y cruz del balonmano español en Austria
Paradojas de la vida y del deporte, tras una primera fase casi perfecta (dos victorias y un empate ante Francia), la selección española de balonmano se ha complicado el pase a semifinales tras su primera derrota en el Europeo ayer ante Polonia; mientras que la selección gala casi se lo ha asegurado con su triunfo ante Alemania tras completar una primera frase más bien gris (dos empates y una victoria). Ya expuse después del debut en el Europeo que España tiene un punto débil en la defensa, y ayer Polonia mostró esta debilidad con un auténtico recital desde los seis metros.
No se vio ante Polonia a la España que abrió un resquicio para la esperanza en la primera fase. La defensa, bastante correcta en los tres primeros partidos, flaqueó ayer ante una selección a la que se esperaba potente desde la línea exterior, y no tanto sobrepasando la defensa en la línea de seis metros. Ahí murió el combinado de Valero Rivera, ahí y en las 20 pérdidas de balón. Después de un formidable empate ante Francia en el último partido de la primera fase, no se podía esperar un batacazo tan singular que cerrara tan de golpe la posibilidad de luchar por las medallas.







