
Del encuentro de cuartos de final que medía a Portland San Antonio y a Pevafersa Valladolid, como dije en los pronósitcos, se podía esperar de todo. Fue un partido vibrante, lleno de ritmo y emoción hasta el final, donde el conjunto navarro aprovechó su magnífico arranque para confirmar su presencia en las semifinales del sábado.
Un parcial de 5-0 en los primeros cuatro minutos sentenciaron a Valladolid. El cuadro pucelano tuvo que ir arrastrando esa losa hasta el bocinazo final, aunque también cabe decir que hasta entonces los de Juan Carlos Pastor no dieron el encuentro por perdido. Malmagro (11 goles) y el veterano portero Svensson (19 paradas) fueron los nombres propios a los que Portland debe agradecer en parte su pase a semifinales.
El resultado final (32-30) fue maquillado por Valladolid con un arreón en los últimos minutos del encuentro. Y es que los dos goles de diferencia fue lo más cerca que pudieron colocarse los castellanos desde el 2-0 inicial. El serbio Zile (8 goles) mantenía con esperanzas a los suyos desde los siete metros, y las expulsiones de Nikolic y Juancho Pérez aportaron emoción a la cita.
Acusaron las ausencias los hombres de Chechu Villaldea, además de no poder contar con Urdiales en los últimos minutos por una fea lesión de rodilla. El trabajo de Víctor Hugo en la segunda mitad y una mayor debilidad defensiva de Portland permitieron a Valladolid acercarse. Pero ya era demasiado tarde. Sumado a una exlcusión al banquillo pucelano por protestar una señalización de siete metros muy cogida con pinzas a favor de Portland con el marcador 29-27 y con dos minutos por jugarse.
Aunque polémicas a parte, Portland fue superior porque jugó con cabeza, mientras que Valladolid tuvo que hacerlo con el corazón, y no fue suficiente. Los navarros volvieron a dejar fuera a Valladolid en cuartos de Copa por segundo año consecutivo. Quizás a la tercera…
Foto | Asobal


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