
Ya no hay ninguna duda: el Barça que eliminó 2-0 al DKV Joventut fue un espejismo de la broma de equipo que ha “disputado” la Final de la ACB al Tau Vitoria. Si esto hubiera sido un combate de boxeo, el Tau hubiera ganado por KO, porque ha sido infinitamente superior al Barça desde el segundo cuarto del primer partido en el Palau, si no antes.
Esta final le ha quedado tres tallas grande al Barça, que ha puesto la puntilla con un tercer partido lamentable, en el que ha dado una exhibición de cómo perder balones clave, cómo salir a un partido vital y firmar un penoso 1 de 12 en tiros de campo, o cómo darle la responsabilidad en momentos críticos a Gary Neal, gran estrella del partido de hoy, con 0 puntos y – 5 de valoración. Pero tampoco tienen perdón Acker (2 puntos y desaparecido en toda la final), Ilyasova (2 puntos) o Lakovic (6 puntos).
Y en el otro lado del ring, un Tau Vitoria sobradísimo, que hoy incluso diría que ha podido jugar a medio gas en muchos tramos del partido, porque por mucho que fallaran, el Barça estaba ahí para que no llegara la sangre al río. A nivel global, el repaso en la cancha con el juego del equipo de Vitoria se ha visto reflejado en un repaso gigantesco a nivel individual, con un Splitter determinante, un Mickeal inmenso, un Teletovic decisivo, un Rakocevic cumplidor, un Singleton revulsivo, un Prigioni más listo que nadie…
En definitiva: el TAU es un muy merecido campeón, que ha dado un repaso histórico a un desconocido Barça, que sólo ha aguantado el tipo en esta final cuando Ilyasova ha estado bien. Segunda liga para el TAU, que se lleva la ACB el primer año sin Scola, que no es poco.
*¡Felicidades Baskonia!*

