
Se acabó uno de los culebrones de los últimos días en la NBA: finalmente, el base Jason Kidd será traspasado a los Dallas Mavericks para afrontar la dura batalla del Oeste que se avecina desde ya mismo y hasta el final de la fase regular. Junto con Kidd llega a Dallas el alero Malik Allen, mientras que los New Jersey Nets se refuerzan con el base Devin Harris, el pivot DeSagana Diop, el escolta Maurice Ager y los inéditos aleros Trenton Hassell y Keith van Horn.
Además, la oferta incluye 2 primeras rondas en el draft y la cifra contante y sonante de 3 millones de dólares. De esta forma, George y Stackhouse, los responsables del bloqueo del esperado retorno de Kidd al equipo que le dio su primera oportunidad en la NBA, se han caído de la oferta de Dallas y seguirán enrolados a los Mavericks. Sinceramente, no acabo de ver muy claro el movimiento de Dallas.
Dejar escapar los centímetros de Diop en una conferencia en la que los máximos aspirantes están reforzando su juego interior, además de perder al joven Harris (15 puntos y 5 asistencias por partido este año) a cambio de un base de 35 años, que aunque sea muy bueno y te garantice un doble-doble por partido, no deja de tener una edad, son factores que hacen que no acabe de verlo claro. Y no sólo eso, sino que también están las elecciones en el draft y la pasta gansa. Creo que New Jersey ha hecho un buen negocio.
Además del traspaso de Kidd a Dallas, todavía pendiente de oficializarse, otro base de peso en la NBA cambia de aires: Mike Bibby deja Sacramento para ayudar a Joe Johnson y los Hawks a retomar la senda del inicio de temporada, que apuntaba a playoffs después de tanto tiempo sin jugarlos. A cambio, van para Sacramento los bases Anthony Johnson y Tyronn Lue, el pívot Lorenzen Wright y el alero Shelden Williams, además de ceder los de Atlanta a los Kings una elección de segunda ronda en el draft.
Vía | As


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